En uno de los enclaves más codiciados del norte de Mallorca se presenta una residencia costera verdaderamente extraordinaria: una finca independiente situada directamente sobre el litoral, en una posición dominante frente al mar y asentada sobre una parcela de más de 4.200 m² que desciende suavemente hasta una escalera de piedra privada con acceso directo al Mediterráneo.
Este tipo de propiedades —con frente marítimo real, amplitud de terreno, privacidad total y posibilidades de transformación arquitectónica— prácticamente no existen en el mercado mallorquín actual. Su combinación de ubicación, escala y potencial la convierte en una oportunidad única para compradores internacionales que buscan activos inmobiliarios exclusivos con un horizonte de valor a largo plazo.
La residencia ofrece una superficie construida superior a 570 m², distribuidos en dos plantas amplias y luminosas. La vivienda alberga seis dormitorios, seis baños, dos aseos de cortesía, múltiples terrazas y balcones con vistas abiertas al mar, así como garaje, zonas de aparcamiento exterior, armarios empotrados, espacios de almacenaje y climatización.
Un elemento especialmente destacado es el apartamento independiente para invitados, con acceso propio, ideal para visitas, personal o como zona privada adicional.
Construida originalmente a mediados del siglo XX y mantenida con esmero, la propiedad ofrece una base sólida para un proyecto de renovación de alto nivel. Su estructura y ubicación permiten concebir una residencia contemporánea de lujo, adaptada a los estándares internacionales más exigentes y con un notable potencial de revalorización.
La esencia de esta propiedad reside en su emplazamiento: contacto directo con el mar, vistas despejadas y una privacidad difícil de encontrar en la isla.
Una finca frente al mar verdaderamente singular.
Una oportunidad excepcional.
Un activo inmobiliario con visión de futuro.