
L'Hort Petit se encuentra entre las montañas del Valle de Ternelles, no muy lejos de Pollensa. Con esta situación, la villa ofrece magníficas vistas sobre Pollensa, la Serra de Tramontana y en los dias más claros es posible ver el mar.
Pasando un típico camino de piedras de marés se llega a esta casa de reciente construcción. Nueva por dentro y nueva por fuera, así lo indica la vegetación de un gran jardín, donde predomina un extenso césped verde que alegra la vista al llegar.
Se puede acceder a la casa desde tres entradas distintas: por un lado la cocina, tiene una puerta directa desde la terraza. El salón también tiene un acceso directo desde la terraza, y al otro lado de la casa, hay otra entrada que da paso al distribuidor.
La cocina es muy espaciosa, se ha concebido como cocina-comedor y eso la hace más grande de lo habitual. En la cocina también hay una práctica despensa y un lavadero con lavadora y plancha. La cocina cuenta con todo lo necesario, desde lavavajillas, hasta tostadora.
Después del salón, muy acogedor con una sofá y dos butacas muy cómodas, se llega al distribuidor que por un lado da paso al primer dormitorio, con cama de matrimonio. Justo al lado se halla un baño con ducha. De vuelta la distribuidor está la escalera que conduce a los dormitorios de la primera planta. En primer lugar un dormitorio doble con dos camas y baño con bañera. Al otro lado están los otros dos dormitorios dobles, también con dos camas, y que comparten un baño con ducha. Una de estas habitaciones además tiene acceso a una pequeña terracita, con magníficas vistas sobre Pollensa y la bahía.
De vuelta abajo, el exterior de la casa tiene su atractivo en la piscina de 8x4 m de largo y el gran jardín que la rodea. En la terraza cubierta, una agradable mesa redonda invita a desayunos y comidas con vistas al jardín.
Esta villa fue reformada el año 2002, teniendo muy en cuenta en mantener el tradicional estilo mallorquín con el máximo confort.
Pasando un típico camino de piedras de marés se llega a esta casa de reciente construcción. Nueva por dentro y nueva por fuera, así lo indica la vegetación de un gran jardín, donde predomina un extenso césped verde que alegra la vista al llegar.
Se puede acceder a la casa desde tres entradas distintas: por un lado la cocina, tiene una puerta directa desde la terraza. El salón también tiene un acceso directo desde la terraza, y al otro lado de la casa, hay otra entrada que da paso al distribuidor.
La cocina es muy espaciosa, se ha concebido como cocina-comedor y eso la hace más grande de lo habitual. En la cocina también hay una práctica despensa y un lavadero con lavadora y plancha. La cocina cuenta con todo lo necesario, desde lavavajillas, hasta tostadora.
Después del salón, muy acogedor con una sofá y dos butacas muy cómodas, se llega al distribuidor que por un lado da paso al primer dormitorio, con cama de matrimonio. Justo al lado se halla un baño con ducha. De vuelta la distribuidor está la escalera que conduce a los dormitorios de la primera planta. En primer lugar un dormitorio doble con dos camas y baño con bañera. Al otro lado están los otros dos dormitorios dobles, también con dos camas, y que comparten un baño con ducha. Una de estas habitaciones además tiene acceso a una pequeña terracita, con magníficas vistas sobre Pollensa y la bahía.
De vuelta abajo, el exterior de la casa tiene su atractivo en la piscina de 8x4 m de largo y el gran jardín que la rodea. En la terraza cubierta, una agradable mesa redonda invita a desayunos y comidas con vistas al jardín.
Esta villa fue reformada el año 2002, teniendo muy en cuenta en mantener el tradicional estilo mallorquín con el máximo confort.








