
Rodeada por un gran jardín, esta finca se encuentra en la conocida zona de la Huerta de La Font, cerca de Pollensa. La situación de la casa es perfecta, ya que está en plena naturaleza y sólo a unos pocos minutos en coche del centro de Pollensa y de la playa.
Can Gat fue antes de su reconstrucción una pequeña casa de campo rodeada por una gran campo de trigo. Hace unos 10 años la casa fue ampliada y reconvertida en lo que es hoy, una hermosa villa.
Desde la entrada se accede a mano derecha al acogedor salón. La decoración está realizada con mucho gusto y mimo al estilo típico mallorquín. Un pasillo atraviesa desde el salón una pequeña salita, donde se encuentra la escalera para subir a la planta de arriba. La escalera se ha conservado al estilo rústico, es estrecha y bajita, pero encantadora. En primer lugar nos conduce a una amplio y completo baño con bañera. Después se encuentran tres dormitorios, uno de ellos con cama de matrimonio, y los otros dos con dos camas. Entre los dormitorios hay otro baño con bañera. Todos los dormitorios tienen ventanales exteriores con vistas al jardín.
De nuevo abajo, atravesamos el gran comedor en dirección a la cocina. El comedor es imponente con un techo muy alto una gran mesa y una decoración excelente, con muchos cuadros de estilo moderno en sus paredes. Dejando el comedor una pequeña puerta nos lleva a un pasillo el cual conduce a mano derecha a la cocina y a la izquierda a otro dormitorio doble. Este encantador dormitorio tiene una cama de matrimonio, y acceso a la terraza exterior. A su lado hay un baño completo con bañera.
Volvemos al pasillo y llegamos a la cocina, muy amplia con un pequeño comedor. Es una cocina con muebles de madera, una gran despensa y un lavadero. Está muy bien decorada con diferentes platos y cerámica pintada a mano. La cocina es de gas, el horno eléctrico, hay un lavavajillas y un microondas y todo lo necesario para cocinar para toda la familia.
Desde la cocina se accede a la terraza exterior, muy amplia, donde se encuentra una gran mesa de madera de teka y 8 butacas con almohadas. Frente a esta terraza se impone un gran jardín con una gran extensión de césped, y una espléndidas palmeras que tienen muchos años. Después del jardín se encuentra la piscina, a la cual se accede por un pequeño pasillo de marés y plantas. La pisicina está rodeada por una terraza y parte de ella está cubierta. Es suficientemente grande como para que en ella haya una gran mesa larga de madera y unos bancos, así como el barbacoa y un pequeño tresillo de mimbre con muchos almohadones. Bajo esta terraza cubierta generalmente también están las hamacas, con cómodos cojines para tumbarse. Can Gat es la casa ideal para familias con hijos y gente joven. Es una casa amplia con espacio y rincones para que todos disfruten de ella.
Can Gat fue antes de su reconstrucción una pequeña casa de campo rodeada por una gran campo de trigo. Hace unos 10 años la casa fue ampliada y reconvertida en lo que es hoy, una hermosa villa.
Desde la entrada se accede a mano derecha al acogedor salón. La decoración está realizada con mucho gusto y mimo al estilo típico mallorquín. Un pasillo atraviesa desde el salón una pequeña salita, donde se encuentra la escalera para subir a la planta de arriba. La escalera se ha conservado al estilo rústico, es estrecha y bajita, pero encantadora. En primer lugar nos conduce a una amplio y completo baño con bañera. Después se encuentran tres dormitorios, uno de ellos con cama de matrimonio, y los otros dos con dos camas. Entre los dormitorios hay otro baño con bañera. Todos los dormitorios tienen ventanales exteriores con vistas al jardín.
De nuevo abajo, atravesamos el gran comedor en dirección a la cocina. El comedor es imponente con un techo muy alto una gran mesa y una decoración excelente, con muchos cuadros de estilo moderno en sus paredes. Dejando el comedor una pequeña puerta nos lleva a un pasillo el cual conduce a mano derecha a la cocina y a la izquierda a otro dormitorio doble. Este encantador dormitorio tiene una cama de matrimonio, y acceso a la terraza exterior. A su lado hay un baño completo con bañera.
Volvemos al pasillo y llegamos a la cocina, muy amplia con un pequeño comedor. Es una cocina con muebles de madera, una gran despensa y un lavadero. Está muy bien decorada con diferentes platos y cerámica pintada a mano. La cocina es de gas, el horno eléctrico, hay un lavavajillas y un microondas y todo lo necesario para cocinar para toda la familia.
Desde la cocina se accede a la terraza exterior, muy amplia, donde se encuentra una gran mesa de madera de teka y 8 butacas con almohadas. Frente a esta terraza se impone un gran jardín con una gran extensión de césped, y una espléndidas palmeras que tienen muchos años. Después del jardín se encuentra la piscina, a la cual se accede por un pequeño pasillo de marés y plantas. La pisicina está rodeada por una terraza y parte de ella está cubierta. Es suficientemente grande como para que en ella haya una gran mesa larga de madera y unos bancos, así como el barbacoa y un pequeño tresillo de mimbre con muchos almohadones. Bajo esta terraza cubierta generalmente también están las hamacas, con cómodos cojines para tumbarse. Can Gat es la casa ideal para familias con hijos y gente joven. Es una casa amplia con espacio y rincones para que todos disfruten de ella.










